Por Julio Sarmiento*
Soy de esos que creen que la economía es solo un criterio más, y nada está mas lejos de mi que considerar que el mercado es la panacea de la libertad en la tierra y que cualquier idea de sociedad que se opone a su reinado no es mas que un sueño pueril. Creo que uno planifica las vacaciones y después ve de donde saca la plata, así que no ha habido forma de hacerme pensar que uno no puede idear primero la educación que quiere tener para Chile, y después ponerse buscar como financiarla.
Estoy mas que convencido de que no solo es deseable, sino que necesaria, una educación pública para construir una sociedad democrática, que esté además alineada con un proyecto de desarrollo nacional, cosa que Chile pide a gritos para salir del subdesarrollo, y que es inconcebible que pueda lograrse a través de universidades privadas que no centran su misión en esta necesidad social, sino en la generación de recursos a través de la mercantilización de la educación. Esas universidades que pueden autofinanciarse sin con ello comprometer su rol y por tanto las que se perspectivan con futuro para el ministerio de educación.
Mi experiencia de niño mimado, hijo de padres médicos, que tuvo que trabajar en el campo y estudiar en un internado, me hace valorar de manera muy especial, la oportunidad de haber sido algo distinto a lo que por familia estaba destinado a ser: un engreído sobreprotegido, consentido y acomodado, lo digo con conciencia de causa, porque antes del colegio efectivamente era así. Esto no hubiera sido posible de no haber tenido que asistir al sistema de educación estatal que en Cuba mi país natal es la única opción, pero que se encarga de formar un nivel de conciencia que incluso en los emigrantes el capitalismo no alcanza a borrar.
Es así como veo en Chile la necesidad ineludible de que exista un espacio plural, laico, critico y heterogéneo donde los grupos sociales estén obligados a conocerse, escucharse y tolerarse, donde no se enseñe lo que se cree sino lo que se debe saber, donde haya igualdad de oportunidades y exista el potencial de crear conocimiento, cultura e identidad de una manera emancipadora, donde se rompa el circulo vicioso de perpetuar la posición social que por nacimiento y familia estamos condicionados a conservar. Además de perseguir el fin de tener una sociedad de seres humanos plenos, profundos y llenos, rebosantes y pletóricos de esa satisfacción de hombre educado, que entiende la vida y sabe que buscar en ella; no de aquel ser concebido como un engranaje mas de la maquinaria productiva, deliberadamente ensimismado al punto de no llegar a cuestionarse nunca a donde va todo aquello que se ve forzado a producir.
Me resisto a creer que no se puede, y mas si de tantos argumentos posibles se me da la ya trillada falta de recursos. Las necesidades son infinitas, se dice, pero los recursos limitados y Chile es un país pobre que no puede darse ciertos lujos, por tanto debemos prescindir de un sistema de educación estatal, ya que las universidades privadas son las únicas que se pueden financiar.
Mentira!!! Chile es rico y no porque lo compare con Cuba, pero en esa isla que se parece mas a una ratonera sin queso, donde no hay ni un recurso que tiente la invasión norteamericana que algunos esperan derroque al comunismo, se ha podido tener un sistema de Salud y Educación que no ha escatimado en recursos para llegar a cumplir con su objetivo: darle a los ciudadanos las condiciones de vida adecuadas para su desarrollo, y satisfacer sus necesidades.
No es que Chile sea pobre ni que falten recursos, es que existe una torta que no se quiere compartir y hay prioridades que en nada consideran las necesidades sociales, sino que buscan aumentar las arcas de los pocos que se reparten los bosques, las minas y los salmones. Es que tenemos un gobierno que es cómplice de esta depredación y está sentado de espaldas a la sociedad, absolutamente empeñado en reproducir el statu quo que de manera tan eficiente ha aprendido a administrar estos últimos 19 años. Es así que siguen intactos los mecanismos de amarre que dejó la dictadura: tenemos la misma constitución aunque maquillada, el mismo sistema electoral, e idénticos sistemas de salud y educación que pese a su fracaso, a su costo social, y a su concepción insólita, exorbitante y exageradamente neoliberal son asimilados por la sociedad como la única opción posibles.
Que ciegos hemos quedado luego de ver horas de televisión idiotizante y leer columnas de diarios desinformantes que no somos capaces de percibir la magnitud de esta estafa. Es un secreto a voces que el sistema de educación reproduce la segmentación social, consagra el poder de las elites dominantes y cierra la posibilidad a la construcción de cualquier alternativa al neoliberalismo, y aun así nos creemos el cuento de la Concertación de que las buenas intenciones están, pero no hay que cambiar nada porque cualquier otra cosa sería regresar al pasado y desconocer los grandes avances de la vuelta a la democracia.
Se nos dice que no se puede para encubrir que en realidad lo que pasa es que no se quieren cambiar las cosas. Se dejan desangrar las universidades públicas por un problema político-ideológico, por mantener los negocios de la elite en el poder y preservar los privilegios que para esos pocos trae el sistema neoliberal. Se postergan las necesidades, se dejan consumir los recursos naturales y se excluyen grandes sectores sociales; porque la educación visto como un bien de mercado no hace mas que ofrecer una falsa promesa de oportunidad, lucrar con los sueños de movilidad social y asegurar la hegemonía de una sola concepción de sociedad. Se nos dice que no hay plata pa' las U'es públicas porque alguien gana mucho dinero dejando todo como está, pero la causa fundamental, la verdadera razón de todo siga de esta manera, pese a la inequidad, a la exclusión y a la escandalosa segmentación social, es que aun no nos ponemos de acuerdo y hacemos lo necesario para cambiarlo.
*Julio es secretario ejecutivo de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile

























La discusión esta en Giro
hace 6 días
hace 6 días
hace una semana