Por Tomás de Rementería
La Real Academia de la Lengua Española define Empatía como "identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de animo del otro", muchos estudiosos de la mente humana la han relacionado con la Inteligencia Interpersonal, haciéndola una de sus elementos primantes en conjunto con la capacidad de relacionarse con otras personas.
Muchos me dirán que tiene que ver esto con la Política, y la respuesta es simple los estados de animo de una sociedad y la capacidad de una persona a catalizarlos, personalizarlos y hacerlos suyos define en forma primante el desarrollo político de un grupo humano, ya que en las sociedades democráticas esta relación entre los ciudadanos y los políticos es la que define quien en definitiva comandara los destinos de una nación. Pero mas que la empatía en si lo que aquí hay es una sensación de empatía que es recibida por las personas, es asi como los aparatos comunicacionales y propagandísticos de diversos candidatos, tratan de mostrarnos como este puede sentirse identificado con los problemas y sentimientos de el pueblo, es así como vemos a Sebastián Piñera a pesar de ser un millonario de fuste trata de mostrar su preocupación personal por la crisis económica (la famosa Coca Cola) , como Eduardo Frei trata de mostrarse receptivo ante clamores de renovación nombrando a un joven al mando de su comando.
Para analizar los grandes fenómenos de la politica de los ultimos años (personas que han marcado un precedente dando un giro a esta actividad), tenemos que llegar obligatoriamente a la Empatia que sienten las personas hacia ciertos politicos y la sensación que dan estos de tenerla con las personas, un ejemplo claro han sido los ultimos 3 presidentes de los Estados Unidos ya que han marcado una forma de sintonizar con el clamor ciudadano ya sea Clinton con su simpatia intrensica y su sensación de hombre promedio, Bush con su conservadurismo compasivo que entendía que el Estado tenia que ayudar material y espiritualmente a los ciudadanos pero sin meterse en su billetera o el ultimo y mas famoso Obama con su renovación y frescura que marco un momento después de una crisis política, social y económica. Y en nuestro país, no es la excepción los Lavin, Bachelet y ahora Enriquez-Ominami han tenido sus niveles de éxito dado la empatía que logran despertar en el chileno común que camina por la calle, a diferencia de Frei y Piñera que a pesar de tener un respaldo político no tienen la simpatía del pueblo ya que no logran sintonizar de forma correcta con el sentimiento de los ciudadanos como así la han conseguido los 3 anteriormente mencionados.






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Por: Ernesto Evans, Director Giro País
Por Sebastián Iglesias,
Director Ejecutivo Giro País.



















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