
Por Rolando Jiménez, presidente Movilh
Recientemente se conoció que la jefa del Departamento de Educación Extraescolar del Mineduc, Magdalena Garretón, fue apartada de su cargo por haber dado la "bienvenida" a un manual sobre diversidad sexual y derechos humanos que el Movilh está distribuyendo en variados liceos.
En un análisis preliminar este gravísimo hecho aparece como el resultado de variadas "presiones" que senadores de la UDI, en especial Jorge Arancibia, y representantes de la iglesias católica y evangélica ejercieron en el Ministerio de Educación, a objeto de impedir la distribución del manual denominado "Educando en la Diversidad: orientación sexual e identidad de género en las aulas".
En un análisis más de fondo, la verdad es que la Ministra de Educación (Mineduc), Mónica Jiménez, ha dado hasta ahora señales concluyentes de que ella comparte el rechazo al manual, explicitado por Arancibia y sus seguidores ultra-conservadores, por lo tanto, de "presión" habría poco.
Esto por cuanto Jiménez ha evitado cualquier pronunciamiento o acción tendiente a ampliar y mejorar los debates sobre la sexualidad y los derechos humanos en los procesos de enseñanza-aprendizaje, contribuyendo a perpetuar la ignorancia y el prejuicio sobre estas materias, desconocimiento que es caldo de cultivo de lamentables sucesos como los embarazos no deseados y los abortos en adolescentes.
En el caso de la diversidad sexual los efectos de la falta debate en las aulas se traducen en constantes episodios de bullying que dañan la estabilidad física y psíquica de estudiantes o docentes identificados como lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT).
Burlas, hostigamientos, amenazas, agresiones, expulsiones, humillaciones, sanciones, despidos e intentos de suicidios que en varias oportunidades han terminado en desenlaces fatales, han sido producto de la ignorancia y falta de debates serios y científicos sobre los derechos humanos y la diversidad sexual en las aulas, según lo han reconocido los mismos liceos donde se está distribuyendo el manual educativo.
Sin embargo, la ministra Jiménez se ha negado a debatir los alcances del Manual con sus gestores y colaboradores, entre los que están el Colegio de Profesores y la Asociación Metropolitana de Padres y Apoderados. Por el contrario, sí escucha y atiende las demandas de grupos conservadores y homofóbicos, con el efecto de que toda eventual señal positiva que desde el Mineduc se dé al manual sea sancionada.
En síntesis, la ministra abandona el deber que le corresponde al Mineduc en torno al abordaje de la sexualidad y los derechos humanos en las aulas y, a la par, impide o boicotea que otras instancias terminen con este dramático desentendimiento a través de propuestas como el Manual de la Diversidad Sexual, un texto basado en hechos científicos y sociales comprobables y no en prejuicios religiosos o temores infundados que sólo siembran odio hacia la diferencia.
Bajo el gobierno de Ricardo Lagos el Ministerio de Educación había comprendido muy bien esta deuda histórica en las aulas, a un punto que creó un Plan Nacional en Sexualidad y Afectividad que, entre otros elementos, se hacía cargo del bullying padecido por escolares o docentes LGTB, recogiendo así variadas propuestas del Movilh.
La ministra Jiménez borró de un plumazo este avance y lo hace, en forma paradojal, justamente bajo un gobierno cuyo programa presidencial se muestra claramente contrario a la discriminación padecida por las minorías sexuales y que se comprometió a enfrentar el bullying en las aulas.
Esta brutal inconsistencia poco importa a Jiménez y al parecer tampoco es de interés de la presidenta Michelle Bachelet, quien lejos de cumplir la palabra empeñada con las minorías sexuales, permite que bajo su gobierno una ministra vaya en sentido contrario, definiendo políticas en función de creencias o adherencias religiosas que en nada garantizan el respeto a los derechos humanos y al Estado laico que nos rige.
La pregunta es si ello impedirá el debate sobre la sexualidad y los derechos. Pues no. Es tan poco representativo el Mineduc en esta área que los liceos y colegios siguen apoyando el manual de la diversidad sexual y en lo que a Movilh corresponde, lo seguiremos distribuyendo en todos los rincones de Chile donde podamos llegar. Guste o no a algunos.

























¿Y quien es este homosexual ...
¿Y quien es este homosexual y sidoso para venir a imponer normal valòricas a nuestra sociedad?
¿Desde cuando las normas valòricas estàn dictadas por una minoria del 5%?