La realidad de hoy en día, en cuanto a las deudas económicas de los jóvenes y principalmente de los estudiantes de educación superior, distan mucho de las de antaño. En la actualidad la facilidad con que los estudiantes pueden adquirir créditos en la casas comerciales e incluso en los bancos, nos han llevado ? me incluyo ? a que estemos sufriendo mes a mes con el como pagarlas. Necesidad, consumismo, irresponsabilidad o no, debemos reconocer que las deudas lamentablemente, ya son parte de nosotros.
Según cifras de la V encuesta de Juventud, nos muestran una realidad bastante poco alentadora, considerando la edad de los encuestados y el nivel socioeconómico que representan. Según los resultados, 1.237.196 jóvenes, entre 15 y 29 años, presentan algún grado de endeudamiento en nuestro país. De ese número, un 54.06% son mujeres y un 45.94% son hombres, correspondientes mayoritariamente a los sectores medios y bajos de la sociedad.
Promoción del Consumismo
Dentro de la encuesta, a su vez se muestran datos más específicos que nos revelan que las mayores deudas están centradas en las áreas de vivienda (Arriendo, dividendo), educación (matrícula, arancel, créditos y materiales de estudio) y en pagar deudas (considerar tarjetas de crédito, créditos de consumo, entre otros).
Todo lo anterior, si bien da movilidad a la economía nacional y nos muestra un país emergente, en que cada día aumenta la capacidad de endeudamiento ? claro a costas de créditos y mas deudas - , sobre todo de los jóvenes.
El sistema financiero, en la actualidad está dando tantas ?facilidades? para endeudarnos, que el adquirir, alguna tarjeta de crédito de casa comercial o bancaria así como el tener una cuenta corriente, es solo un mero trámite.
Por ejemplo, los Bancos ven en los estudiantes Universitarios o de Educación Superior potenciales clientes y nos ofrecen cuentas corrientes únicamente acreditando ser alumno regular de una casa de estudios superiores y cumplir con los años de carrera aprobados según exigencias particulares de cada institución financiera
Mi Primera Tarjeta
A decir verdad, quien cuando adolescente no soñaba con tener una tarjeta de crédito o cuenta corriente y dar cheques, ya que por una parte significaba un cierto estatus, puesto que quienes la poseían cumplían una serie de requisitos, entre ellos una renta algo elevada. En la actualidad día a día somos bombardeados con publicidad de tiendas comerciales y bancos ofreciéndonos ser clientes. Los requisitos a mi parecer no son muchos, pues basta solo con acreditar que se es estudiante y se esta en un nivel medio en la carrera, para estar aptos para convertirse en cliente. Claro esta que la renta exigida no es lo importante, pues al menos para las cuentas como estudiantes no es un requisito.
Como podemos apreciar, no es para nada difícil caer rendido ante las ofertas de las casas comerciales, de los Bancos y créditos en general. Todos ellos nos muestran un mundo muchas veces alucinante, en donde con solo una tarjeta podemos manejar nuestros gastos, y así obtener lo que deseamos.
¿Quien es el culpable?
Pero bueno, con esto no quiero decir que las multitiendas nos ofrecen algo malo, sino que por el contrario somos nosotros los usuarios quienes caemos en la tentación.
De este modo, mi idea no es fatalizar ni menos descalificar los créditos de consumo ni a quienes los utilizan, sino mas bien mi idea es invitar a reflexionar sobre el tema, puesto que es una realidad a la cual como jóvenes estamos expuestos y que si nos dejamos tentar y caemos en un consumismo excesivo los únicos perjudicados seremos nosotros. Reconozco que a veces la necesidad o las ganas de tener o comprar algo son muy grandes, por lo que la tentación aumenta y caemos fácilmente. El llamado, es a informarnos, antes de aceptar cualquier tipo de créditos y a tener presente que nada es regalado, todo tiene un costo monetario asociado, que debemos asumir.
Saludos y espero sus comentarios, www.felipemendez.blogspot.com
Imagen: Metal Girl
























