
Se dice que la justicia tarda, pero llega. Quizás 30 años es algo exagerado, pero el homicidio en dictadura del sacerdote salesiano Gerardo Poblete Fernández, llegó a su fin.
Ayer la Corte Suprema condenó a seis años de cárcel sin beneficios a los suboficiales Blas Barraza Quinteros y Froilán Mondaca Sáez por ser los autores materiales del crimen efectuado el 21 de octubre de 1973 en la ciudad de Iquique.
Esto, a pesar de que el mismo Augusto Pinochet asegurara al cardenal Raúl Silva Henríquez que la muerte del sacerdote fue un accidente mientras era trasladado al cuartel "al subir al carro policial se resbaló y golpeó la cabeza con la vereda. Tiempo después lo van a ver a la celda y ya estaba muerto".
Nelson Caucoto, abogado de la Congregación Salesiana, celebrando la decisión, indicó "con lo que no contaba Pinochet fue que los propios autores confesaran que mediante tortura se había muerto al sacerdote".
Además señaló que "el dictamen es una manera de traer algún grado de consuelo para la congregación salesiana, pero que éste deja de manifiesto la indiscriminada represión que se vivía en tiempos de dictadura".

























¿Por qué no nos preocupamos ...
¿Por qué no nos preocupamos más bien de los cientos de crimenes a inocentes que se perpretran diariamente en Chile, con notoria impunidad o descriterio incomprensible de parte de jueces garantistas, en vez de seguir enfocándonos en una epoca en la que, quienes voluntariamente sembraron odio cosecharon más de lo mismo que que sembraron?
por una razón muy sencilla, ...
por una razón muy sencilla, Mariana: una cosa son los delincuentes que andan por la calle y otra son los agentes del Estado para cuyo funcionamiento y protección tú pagas tus impuestos y que, sin embargo, se dedicaron a torturar, matar y desaparecer a personas por el sólo hecho de pensar distinto. ¿Te parece insignificante?