Por: Julio Osses.
Que poco
transparente parece cuestionar un informe internacional de transparencia.
Que Alarmante resulta observar que con sólo un batir de alas,
engranajes siniestros se mueven en túneles subterráneos y consiguen derribar el
prestigio de una ONG, teóricamente orientada justamente a denunciar los
enjuagues fácticos.
Si el candidato Piñera recibió una información en una reunión a las 15.30, que media hora después fue utilizada
para lucrar irregularmente en una transacción, con 24 horas de ventaja sobre el resto de los accionistas involucrados, ya ni siquiera es tema.
Lo más inquietante, es que si es posible quitarle así el piso, en pocas horas, con vehemencia, a un esfuerzo internacional por denunciar la corrupción ¿Qué se puede hacer con un país en el caso hipotético de que la Alianza Por Chile llegue a tener todo el aparato gubernamental a disposición?
Sabemos que la transparencia en si, no es capaz de erradicar los vicios en la democracia. Que el derecho a saber no encarna en si mismo el derecho a un sistema más justo.
Pero aún así, debería ser necesario capitalizar (vaya ironía en utilizar esta palabra) la experiencia norteamericana, en que un sistema económico con éticas volátiles mostró su latente ser caníbal.
Liberar la información de los abusos de la economía liberal no es lo mismo que abrir la olla de un gobierno corrupto. Claro. El segundo caso sirve para saber que aquellos que nos representan nos representan bien; si los funcionarios hacen su función; si la justicia es justa.
Tenemos una tarea como democracia. Es necesario esclarecer en detalle cómo, cuándo y quién tiene el poder de anular, colapsar, reducir un informe internacional contra la corrupción. Porque si eso es posible, significa que la cruel lección reciente de Wall Street no tiene resonancias en democracias frágiles del Tercer Mundo. Y eso, para quienes somos padres, debería plantar una semilla de, al menos, inquietud frente al futuro en esta distante comarca al sur del mundo.


























Que poco transparente resulta encargar, ...
Que poco transparente resulta encargar, por parte del c omando electoral concertacionista, a un funcionario de gobierno que trabaja en una ONG independiente el realizar un panfleto acusatorio (disfrazado de informe) con inexactitudes y comentarios personales, en el contexto de una campaña política y coincidente con un debate presidencial, todo para aprovecharse del prestigio y buen nombre de una ONG mundial para una miserable ganancia polìtica partidista.