Las plazas llenas de carcajadas de infantes están quedando en el pasado según dos nuevos estudios que revelaron que el 40% de los niños chilenos no salen a jugar a la calle. Pude parecer una cifra más, pero ¿qué hay detrás de esta corriente?, ¿cuáles son los factores que hacen que los niños lleguen del colegio a encerrase en casa?.
La “Encuesta de primera infancia” realizada por la Junji mostró que un 67% de los infantes menores de 5 años juega preferentemente al interior de los hogares y un 39% nunca juega con otros niños del barrio. Por su parte, la encuesta Unicef, “La voz de los niños”, destacó que cuando son un poco más grandes estas tendencias no varían en demasía , el estudio arrojó que el 39% de los niños entre 10 y 13 años prefieren las actividades puertas adentro, el 81,7% van a divertirse a casas de familiares, el 71,5% en centros comerciales y un 58% en casa de compañeros.
Las razones parecen ser claras, en la encuesta Junji los padres dijeron que el principal motivo para que sus hijos no jueguen en plazas es la circulación de automóviles y como segunda razón, sorprendentemente, la presencia de otros niños es vista como una fuente de peligro. En el caso de los niños mayores se revela que el 56% de los escolares de 5º básico a 4º medio navega en internet más de cuatro días a la semana y un 62% pasa entre dos y cuatro horas diarias en la red.
Nos quejamos a diario sobre que la sociedad está más pendiente de la tecnología que de crear lazos pero según estos datos poco se hace para cambiar los sistemas. ¿Qué pasa con nuestro sentido gregario? ¿Los niños se volverán una especie de “ermitaños in door”? ¿Las plazas se convertirán en espacios vacíos?
Y usted... ¿qué opina al respecto?

























A la sombra de Internet.
No solo los niños. En los adultos pasa lo mismo.
Se privilegia Internet a las relaciones de personas
en vivo y en directo.
También los encierros, a practicar una vida al aire
libre. Somos esclavos del mundo virtual. Mañana
ya no seremos parejas de humanos fundando
familias. Reemplazaremos por computadoras.
Y cuando se desee escuchar palabras bonitas
comunicando sentimientos hermosos, solo bastará
escuchar una grabación. Cuantas veces se quiera.
Sentimientos que nunca serán desmentidos ni
negados por nadie. Menos por un aparato tecnológico.