Escapada invernal a Nueva York

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Cuando las hojas otoñales empiezan a caer y la gente empieza a encerrarse en casa en el hemisferio norte, es el momento perfecto para abrigarse bien y volar a Nueva York. Al desaparecer la humedad del verano estadounidense, es hora de disfrutar de magníficos restaurantes con gastronomía que cuida el estómago y el alma, así como de múltiples museos y actividades para mantenerse ocupado en recintos protegidos además de visitar ubicaciones externas en las que disfrutar del magnífico sol invernal.

Delicias para el paladar

Los neoyorquinos aman su comida y usted también lo hará en cuanto la pruebe. Existen literalmente miles de opciones culinarias. Visite Creole 2167 en la Tercera Avenida para disfrutar de magnífica comida sureña y margaritas. Tasty Hand –Pulled Noodles INC en Doyers St., en China Town, le ofrecerá la mejor comida al precio más bajo que ha tomado nunca, sobretodo si pide “dumplings” (bolas de masa guisada). Además, hay algo gratificante en ver al chef haciendo los fideos en la cocina, antes de meter los palillos en ellos 5 minutos después. La pizzería Patsy’s en 118th Street y en 1st Avenue, le garantiza magníficas pizzas de gran tamaño y, si no se la termina, se la ponen en una caja para que se la pueda llevar y comer en el desayuno. Si tiene la posibilidad, asegúrese de tomar también cocktails y “brunch” mientras esté en la ciudad.

Historia natural

Es verdaderamente necesario visitar el American Museum of Natural History para creerlo. Todo el mundo le dirá que debe ir temprano porque necesita todo el día para verlo y tienen razón. Es enorme, fascinante y fantástico, y las exposiciones y acontecimientos consiguen que el mundo natural entre con estrépito en nuestra realidad. La visión Imax del universo le dejará boquiabierto y la colección de dinosaurios, con sus huesos y fósiles, dejará pasmados a los adolescentes más complicados y los chicos con dificultad para mantener la atención, sin mencionar a los adultos a quienes no les gustan los museos. La escala y la cantidad de exposiciones es realmente espectacular y le hará desear haber llegado antes. Además hay varios cafés y lugares para comer repartidos por todo el recorrido para mantenerse con fuerzas durante la visita.

Paisajes invernales

El tiempo más frío no empaña el paisaje de los rascacielos de Nueva York ni sus famosas vistas desde las alturas. El Empire State building es sencillamente una visita imprescindible, especialmente al atardecer. Dado que el sol se pone antes, podrá conseguir entradas, hacer toda la fila, ver todos los rincones de Nueva York iluminados en todo su esplendor y aún tener tiempo de bajar para cenar y salir de noche. Los detalles de art deco del Chrysler Building hacen que su vestíbulo sea espectacular y las puertas de marquetería de los ascensores y las vistas le convencerán de que subir a él es prácticamente obligatorio. La pista de hielo, el árbol de Navidad y las vistas panorámicas son también muy buenos motivos para ir al Rockefeller Center en una escapada invernal. De camino, no olvide dar una vuelta cerca de Central Park para impregnarse de un poco de Manhattan y de una verdadera experiencia neoyorquina.

Si está organizando un viaje a Nueva York, quienes paguen sus vuelos con una tarjeta de crédito pueden conseguir un valor añadido, no solo por las millas de vuelo sino también por muchas otras ventajas que una tarjeta de viajes le puede brindar.

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