Piñera, hombre entrenado, perfeccionado en
controlar sus múltiples tics frente a la cámara y calcular su oratoria para
hacer más poderosa la comunicación, capaz de hacer hábiles analogías como la de
Bielsa y sus parlamentarios como piezas de una estrategia futbolística...todo
eso y mucho más dirán sus adeptos, todo
eso y mucho menos sus adversarios, pero
a la hora de hablar de platas, Piñera tropieza.

























La discusión esta en Giro
hace 4 días
hace 4 días
hace una semana