Patricio Navia es como el Jorge González de los cientistas políticos chilenos. Su estilo directo, sincero y sin eufemismos más de algún escozor provoca en el establishment local.
La última de Navia es transparentar por Twitter que su voto en diciembre será para Marco Enríquez-Ominami, pero antes de eso, una sabrosa polémica con Fernando Paulsen convirtió la cada vez más famosa red de microblogging en todo un podio de debate.
Todo partió en el último capítulo de Mediápolis, el siempre interesante podcast centrado en el análisis de medios, que cada semana ponen al aire un selecto grupo de periodistas
(Leer más)
























La discusión esta en Giro
hace 6 días
hace 6 días
hace una semana