
Durante el último tiempo, Twitter se ha convertido en una de las redes sociales con mayores seguidoras. Segundo a segundo, los cibernautas actualizan sus contenidos, pero ¿qué pasaría si, al menos las figuras prominentes, ya no se pudiesen escribir lo primera que se les viene a la cabeza? Basta recordar el famoso “sueldo reguleque” al que aludía la vicepresidente de la Junji, Ximena Ossandón, a fines del año pasado.
Pues bien, una empresa aseguradora canadiense está analizando la posibilidad de crear un tipo de póliza que incluya, entre sus ítems, el respaldo contra “tweet estúpidos”. Así, cualquier personaje influyente, un
(Leer más)

























La discusión esta en Giro
hace 4 días
hace 4 días
hace una semana