Por: Mariana Aylwin, Directora Giro País (Vía Qué Pasa)
Isabel Allende es víctima de un elitismo arrogante y provinciano. Vende millones de libros, sin embargo para los beatos vender sigue siendo un pecado. Peor aún: no puede ser posible que algo que les gusta a tantos pueda ser de excelencia o trascendente. Peor aún si sus lectores son principalmente mujeres.
1. Vayan mis excusas a los sabios y sabias de este país que se sienten contrariados con la campaña para apoyar la postulación al Premio Nacional de Literatura de la escritora chilena más leída y más premiada universalmente. Perdón también
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